Octubre no irrumpe. Se desliza. La luz cambia, las rutinas se reordenan, el cuerpo pide calma y la casa, sin decir nada, también lo sugiere.
Como anticuario en Zaragoza, creemos que las estaciones no solo se viven fuera. También se sienten dentro. Y que el otoño, con sus tonos apagados y su ritmo más pausado, nos invita a mirar la casa con otros ojos.
Todo empieza con la luz
La primera señal del otoño no es el frío, ni siquiera las hojas: es la luz dorada que entra más baja, que alarga las sombras y que nos hace detenernos.
Una buena manera de acompañarla es usando iluminación antigua: lámparas con pátina, apliques de pared, faroles que suavizan los contornos.
Estas piezas de decoración suelen estar hechas con materiales que filtran la luz de forma natural y proyectan una calidez difícil de replicar con piezas modernas.
Coloca una en un rincón de lectura, sobre una cómoda, junto a un espejo. A veces, basta con una sola lámpara con historia para transformar la atmósfera de todo un espacio.
Estilo del mes: rústico y natural
El otoño es la estación del estilo rústico. No por moda, sino por afinidad.
Este estilo se apoya en lo esencial: materiales nobles y formas honestas. Maderas con vetas a la vista, cerámicas con pequeñas imperfecciones, objetos que muestran su paso por el tiempo.
En Marsol e Hijos lo trabajamos desde una perspectiva sostenible: recuperando materiales que otros descartarían, dándoles una segunda vida y adaptándolos con oficio a cada espacio y cada persona.
Una pieza con carácter: la mesa alta de tablones recuperados
Este mes, nuestra pieza destacada es una mesa alta que hemos elaborado a partir de tablones de obra antiguos.
Cada tabla ha sido cuidadosamente limpiada, tratada y adaptada para convertirse en un mueble sobrio y con carácter. Puede funcionar como mesa para cocinas abiertas, como mostrador en tiendas o como pieza central en locales de restauración.
Y lo mejor: podemos hacerla a medida y gusto del cliente, porque en muchos casos, lo que más encaja en un espacio no es lo prefabricado, sino lo pensado desde cero.
¿Y si el otoño también se viviera dentro?
Quizá no hace falta redecorar por completo. A veces, una sola pieza basta para cambiar la forma de estar en casa.
En Marsol e Hijos, trabajamos con piezas con historia para que tu casa siga contando la suya. ¡Contacta ahora!







